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Metodología

Pautas educativas

De la oferta de libros, el docente realizará la selección de modo que sean los más adecuados para sus alumnos. Además, las propuestas docentes han de ser dinámicas y creativas. El docente puede guiarse por una serie de pautas educativas:

Es necesario plantear unos criterios para la selección de las lecturas:

  • Hay que tener en cuenta la edad de los niños y su nivel lector. Conociendo el momento en el que se encuentran podremos adecuarnos a su forma de pensamiento y a los intereses propios de cada momento evolutivo.
  • Otro criterio de selección es la extensión del texto. La medida irá en función del interés que muestren los niños cuando se les esté contando o leyendo.
  • La temática de los distintos cuentos será variada y de procedencia diversa pero interesantes y significativos para los niños. Debemos poner a su alcance todos los temas que demanden, pues es así como pueden ir ampliando su visión del mundo y su conocimiento social y natural. Tenemos que estar preparados para ofrecer respuestas a todos los intereses que se plantean en el aula.
  • Es importante evaluar los contenidos textuales e ilustrativos. Deben ser de calidad y con una presentación cuidada y atractiva.
  • Han de ser textos que contengan valores y eviten cualquier tipo de discriminación.
  • Los alumnos pueden participar en la selección de los libros, de esa manera su motivación aumentará. Se puede realizar una votación de todo el grupo para decidir qué libro leer. Esta votación se llevará a cabo a partir de un grupo de libros seleccionados previamente por el docente.
  • Marcar pautas a la hora de utilizar los libros y poner en marcha las actividades relacionadas con ellos. El disfrute o no de estas lecturas influirá en su futuro interés por la literatura.
  • Será necesario considerar cuándo elegir el momento adecuado y el tiempo que se va a prolongar la actividad. Deberemos programar un tiempo para la presentación del libro y para actividades  motivadoras o rituales que precedan a estas actividades. No debemos considerar las actividades lectoras como “actividades de relleno” o “de castigo”, no deben considerarse como la alternativa a cuando “no hay otra cosa que hacer”.
  • Es importante cuidar el espacio donde vamos a llevar a cabo la actividad. Aunque existen limitaciones en las aulas, en el momento de hacer las actividades debemos atender a que nuestros alumnos se encuentren cómodos para realizarlas. Por ejemplo, en Educación infantil y en el primer ciclo de Educación primaria podemos contar con la zona infantil de la biblioteca, donde suele haber alfombras.
  • Hacer frente a una serie de prejuicios y de actitudes negativas hacia el libro y la lectura muy extendidos entre el alumnado, como que leer es difícil, aburrido, inútil, una perdida de tiempo... Somos los adultos quienes provocamos que tengan determinadas actitudes cuando primamos la lectura como fuente de conocimiento frente a la lectura personal y de disfrute.
  • En ocasiones nos encontramos con otras barreras como la falta de estímulo en el entorno familiar. Por ello es importante que informemos a las familias sobre estas actividades otorgándoles su debida importancia y organizándolas de tal manera que de una forma u otra puedan participar y se sientan implicadas en esta labor.